martes, 7 de diciembre de 2010

DEL YO ETERNO Y DE LA IDEA DE DIOS (EL SER HUMANO EN BUSCA DE SU PROPIA ESENCIA Y VIDA)


"A través de mí, el Universo se piensa a sí mismo"

Jesús Mosterín (1941 - ...)


Hoy, escribiendo sobre la forma en que debemos actuar, he utilizado por primera vez este concepto, y me ha parecido de tal importancia y tan CLARIFICADOR que he decido tratar sobre el significado y la importancia que le doy. Debo aclarar que, para ello, no me baso en pensamientos, creencias o doctrinas anteriores. No sé si antes se ha utilizado este término, algo que para mí es irrelevante, máxime cuando me produce alergia cualquier tipo de sistema de pensamiento cerrado, incluido el mío, por supuesto.

¿Por qué nace este término en mi vocabulario? Para diferenciar lo que soy de aquello otro que QUIERO SER. ¿Y qué quiero ser? No lo sé bien. Tan solo lo INTUYO. Pero eso, sea lo que sea, es lo que me hace -y me hará- sentirme satisfecho con mi experiencia de la vida. Por así decirlo, existe una FÓRMULA SECRETA que consiste en todo aquello que, de ser vivido, da satisfacción a mi íntima forma de ser, que produce en mí una reacción de sentimientos profundamente gratos y que da sentido a la razón misma de mi existencia.

Ese ser que no soy yo, pero que de ser, me haría dichoso, tiene unos RASGOS CONCRETOS E INMUTABLES. Esos rasgos permanecerán constantes a lo largo de toda mi existencia y, de hecho, ya he podido comprobar cómo el esfuerzo de búsqueda y descubrimiento me ha ido acercando a él. Tanto que ha hecho de mi vida algo bastante más fructífero y satisfactorio. Mi PAZ de hoy es, ciertamente, el resultado más valioso y constatable de ello.

Ese ser que busco y, poco a poco, voy encontrando, concreto e inmutable es lo que he llamado mi "YO ETERNO". Un ser que me entrega su verdad poco a poco y que va situando todo en mi vida, en el lugar adecuado: pensamientos, emociones, actos... Me pregunto si ese ser que persigo es la idea de DIOS que tantas religiones han perseguido. Me pregunto si ese "Yo eterno" no será esa CONCIENCIA COMÚN que une a todos los seres -humanos o no- y que hace de la diversidad una auténtica unidad. Y si fuera así, me pregunto si ese "Yo eterno" no será el mismo "Yo" para todos y cada uno de los seres, más allá del grado de conciencia que tengamos sobre él.

Por desgracia me faltan las respuestas, pero intuyo... aunque, de momento, mi preocupación no suela ir más allá del aquí y ahora. Demasiados problemas tenemos ya como para perdernos en el infinito de estas disquisiciones.

Emilio M.
Homo Novus

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2 comentarios:

Ruth dijo...

Siempre hay algo, eso que se escapa a nuestra mente, llamémosle Dios, o Universo, no sé, para mí es una fuerza de energía que se mueve a nuestro alrededor, que impulsa algunas veces nuestros actos, que reivindica que seamos mejores personas, que nos hace crecer externa e internamente.
Si estás atento siempre es más facil de intuir que si estás entretenido en la vorágine de esta sociedad que solo tiende a entretener las mentes.

Este es un artículo de gran madurez y sabiduría.

Besos mi querido trovador.

Mar dijo...

Tus palabras me hacen reflexionar, Emilio. ¿Cómo se llega a ese estado de PAZ del que tú ya gozas?.

No me respondas que "trabajando", por favor, porque no sé cómo es y en qué consiste ese trabajo.
Dame una pista más.

Creo, no estoy muy segura tampoco, que sé lo que soy. ¿Qué quiero ser?... Pues creía que también lo sabía. Ahora no lo tengo tan claro.

Lo que siento es que la vida pasa que, en contra del título de mi blog, no sigue igual (mira mi coherencia, ¿qué te parece?) pero, como te decía, siento que se escapa a pasos agigantados.
Me estoy convirtiendo en mera espectadora de mi vida.
Dices que existe una FÓRMULA SECRETA, pero no entiendo en qué consiste.
Pienso que todos vivimos cosas, hacemos cosas, que no nos satisfacen, ¡pero las vivimos!. Por unos motivos u otros no podemos rechazarlas. No tenemos otra elección.

Ese ser del que hablas, que no somos nosotros, pero que de serlo nos haría dichosos, al tener rasgos concretos y no cambiantes estará siempre ahí. La dicha, entonces, se alcanzaría cuando antes llegáramos a él. Cuanto antes lo busquemos antes lo encontraremos, ¿no es así?.

¿Seríamos parte de un TODO que regresaría a ese TODO al final de nuestra vida?...

Puf!... Perdona mi comentario. Seguiremos divagando, elucubrando, aprendiendo, descubriendo...

Un fuerte abrazo y mil besos.