domingo, 16 de diciembre de 2012

SUBIDOS EN LA CRESTA DE UNA OLA PERFECTA...


"Estar preparado es importante,
saber esperar lo es aún más,
pero aprovechar el momento adecuado
es la clave de la vida"

Arthur Schnitzler (1862 - 1931)


Algo irracional nos advierte de que ha llegado el momento. Ese momento tan esperado durante años, tal vez durante toda una vida. Tanto lo hemos imaginado... Tanto lo hemos preparado... Tanto lo hemos idealizado... Tanto, que tras un intervalo de duda e incertidumbre una fuerza interior, hasta entonces desconocida, toma el relevo de nuestra mente y comienza a mover nuestro cuerpo de forma inconsciente. Nos dejamos llevar con una precisión misteriosamente milimétrica...

Sentimos que el tiempo cuenta sus segundos con una parsimoniosa lentitud... Tanta concentración llena de silencio nuestro alrededor... Nada sentimos sobre nuestra piel salvo una brisa limpia y refrescante... Nada vemos excepto el cielo raso y un sol brillante: son nuestros únicos testigos. Nada más existe para nosotros en esos instantes decisivos...

Al fin nos ponemos en pie y saltamos sobre esa ola como un depredador sobre su presa... Es nuestra oportunidad, tal vez única e irrepetible... ¡Solo nuestra! Lleva grabado nuestro nombre en su lomo, esperando a que la coronemos... a que tomemos posesión de ella...

Durante unos segundos que pueden ser minutos, horas, días, meses, años o todo el resto de nuestra vida reinamos sobre nuestra propia existencia. Nos deslizamos en perfecta armonía con esa ola que nos lleva sin esfuerzo... que nos eleva en una continua sucesión de momentos únicos... Volamos libres como gaviotas sobre un mar infinito... Y cada uno de nuestros gestos hace florecer el universo entero. ¡Es la misma perfección!

Subidos en la cresta de esa ola única que llegó en nuestra busca y que no podemos dejar pasar sin hacerla nuestra...

Emilio M.

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domingo, 11 de marzo de 2012

SOLO SOMOS NOSOTROS CUANDO SOMOS NOSOTROS MISMOS... (LA GRANDEZA DE LA AUTENTICIDAD)


"Cuida ante todo de ser siempre igual a ti mismo"

Seneca (4 a.C. - 65)


Muy variadas son las OPINIONES que pretenden influir sobre nosotros cada día... Muchas son las TENTACIONES que nos seducen... Muchas las MODAS que procuran atraparnos... Y muchas son las PROVOCACIONES que recibimos... Muchos los REVESES... Por no hablar de las constantes PRESIONES a las que nos vemos sometidos para ser y vivir de una determinada manera...

Más SÓLO TENEMOS LA OPORTUNIDAD DE VIVIR UNA SOLA VIDA. Solo podemos habitar un cuerpo, una mente y un corazón: el nuestro. Solo podemos vivirnos en nuestra auténtica naturaleza. Solo podemos pensar nuestros propios pensamientos, y creer en nuestras propias creencias, y aspirar a nuestros propios sueños... Pocas cosas más evidentes y, sin embargo, más olvidadas.

Únicamente nuestro espíritu puede encontrar la PAZ si aceptamos nuestro ser en toda su integridad, por muchas dificultades y presiones que nos acosen. Y solo la serenidad llegará si tomamos la arcilla de nuestro propio ser y hacemos con ella lo que en PLENA CONCIENCIA ANHELAMOS.

Y aún más: no encontraremos la paz si, respetando nuestro esencial ser, no respetamos y aceptamos a los demás. La CONCORDIA siempre es una exigencia para la vida en comunidad.

Emilio M.
Homo Novus

domingo, 26 de febrero de 2012

IDEALES: ALLÍ DONDE LO HUMANO Y LO DIVINO SE DAN LA MANO...


"Las ideologías nos separan, los sueños y la angustia nos unen."

Eugene Ionesco (1912 - 1994)


"Los ideales que han iluminado mi camino, y una y otra vez
me han infundido valor para enfrentarme a la vida con ánimo,
han sido la bondad, la belleza y la verdad"

Albert Einstein (1879 - 1955)

"Nadie envejece por vivir años, sino por abandonar sus ideales.
Eres tan joven como lo sea tu fe, tu confianza en ti mismo, tu esperanza.
Eres tan viejo como tu temor, tus dudas, tu desesperanza"

Douglas Macarthur (1880 - 1964)


Creo firmemente que el ser humano nuevo —ese Homo Novus que preside este blog— lo es por cuanto mantiene y persigue con afán sus mejores ideales: el bien (tanto propio como solidariamente común) y la felicidad.

Las más bellas, inspiradas, gratificantes y grandiosas realizaciones de la humanidad se corresponden con los momentos en los cuales el ser humano (una parte de esta humanidad) persiguió con entusiasmo y alegría esos nobles ideales. Con ellos nos elevamos sobre nuestra anodina vida y alcanzamos las más altas cotas de perfección y belleza. Y solo en su inspiración y motivación podemos llegar a gozar intensamente de nuestro vivir. Dejémonos arrastrar, pues, por su arrebatada llamada...

Emilio M.
Homo Novus

domingo, 29 de enero de 2012

NOTAS SOBRE EPICURO, EL FILÓSOFO DE LA AMISTAD (10) LA POSIBILIDAD DE UNA VIDA VIRTUOSA Y PLACENTERA. VIRTUD Y PLACER.


"No se puede tener una vida placentera sin que sea sensata, recta,
y justamente vivida; ni se puede vivir sensata, recta y justamente sin
el placer. Quien no tiene tal criterio, no puede vivir gozosamente"

"Máximas Capitales". 5.
Epicuro (341 a.C. - 270 a.C.)


A diferencia de lo que habitual e injustamente se ha hecho, entiéndase en Epicuro por placer, el puro gozo, y por vida placentera, la vida gozosa. En ningún momento —en este antiguo filósofo— el concepto de placer tuvo el sentido de entrega sin control a los placeres carnales y mundanos, sino todo lo contrario: el frugal y comedido disfrute de los pequeños dones que pone la vida a nuestro alcance y, en especial, del supremo bien de la sana amistad.

Apoyándome en este sabio, proclamo con voz alta y firme que la vida no puede ser vivida gozosamente sin virtud, pero que, de la misma manera, no puede mantenerse el gratificante ejemplo de una vida virtuosa renunciado al comedido y sensato disfrute de los sanos placeres, sustento de una vida gozosa y alegre. En realidad, la vida debe ser gozosa virtud y virtuoso gozo, de forma simultánea. Lo uno es el alimento indispensable de lo otro.

Es importante resaltar que la virtud nunca podrá sustentarse en la renuncia y la privación, pues es natural vivir esperanzados en el sano disfrute de ilusiones y deseos, que es razón de nuestra alegría y pilar fundamental de nuestros actos más virtuosos y solidarios. Por el contrario, la privación y la represión de nuestra esencial naturaleza es causa de frustraciones y tristezas, ambiente en el que nadie puede sentirse impulsado a vivir virtuosamente, sino a aliviar su angustia en el infortunio ajeno.

Vivamos, pues, en la virtud y el gozo, en la sencillez y la autenticidad, en la alegría y la solidaridad.

Emilio M.
Homo Novus