viernes, 21 de agosto de 2015

EL PENSAMIENTO: LUZ DEL MUNDO Y GLORIA DEL HOMBRE


"El pensamiento es subversivo y revolucionario, destructivo y terrible;
el pensamiento es despiadado con el privilegio, las instituciones establecidas
y los hábitos confortables; el pensamiento es anárquico y sin ley,
indiferente a la autoridad, despreocupado de la acreditada sabiduría de las edades.
El pensamiento escudriña el abismo del infierno y no teme.
Ve al hombre, esa débil partícula, rodeado por insondables profundidades de silencio;
sin embargo, procede arrogante, tan tranquilo como si fuera el señor del universo.
El pensamiento es grande, y veloz, y libre, la luz del mundo,
y la principal gloria del hombre"

Bertrand Russell (1872 - 1970)
El pensamiento, luz del mundo y gloria del hombre


El pensamiento es el fruto de esa maravillosa herramienta que es nuestro cerebro, pero no es la mano que lo guía, que decide sobre su curso, que responde de su actividad.

Somos nosotros, como seres que nos regimos en base a nuestras apetencias, emociones, valores e ideales, los que orientamos su actuación.

Por eso, rectificando leve y humildemente al gran pensador británico, me permito señalar que no es el pensamiento la gloria del hombre, pues nunca podría estar en una de sus herramientas. La gloria del hombre está en su inspiración, en su adopción de unos ideales llenos de grandeza, en su inclinación por unos valores nobles, en la delicadeza de sus emociones y en el deleite que obtiene del moderado ejercicio de sus apetencias.

Estos rasgos son los que acercan al ser humano a la divinidad, a ese grandioso todo que constituye el universo. Aún somos una sombra de lo que podríamos ser, por eso aún podemos plantearnos exigentes y apasionantes retos.

¿Por qué no...?

Emilio Muñoz
Homo Novus