lunes, 21 de junio de 2010

LA MENTE DEL CREADOR. 3. EL FACTOR ACTITUDINAL: DE LO HUMANO A LO SUPREMO (Segunda Parte)


¿Dónde residen las claves para superar nuestras limitaciones y desarrollar todo nuestro potencial? ¿Qué es aquello que puede hacer que aprovechemos todas las posibilidades que nos ofrece nuestra inteligencia y la singular ventaja que tenemos los seres humanos de ser conscientes de nuestra propia existencia?


"Los hombres se asemejan a los dioses
cuando hacen el bien a la humanidad"
Marco Tulio Cicerón (106 a.c. - 43 a.c.)

“La curiosidad es una de las más permanentes y seguras
características de una vigorosa inteligencia”
Samuel Jonson (1709 - 1784)


Después de la introducción de la entrada anterior, paso directamente a desarrollar las claves actitudinales que nos pueden permitir desarrollar todo el potencial de nuestra inteligencia:

  1. EJERCER DE NOSOTROS MISMOS SIN TEMOR.
    1. ACEPTARNOS para bien y para mal.
      1. Asumir nuestras enromes CAPACIDADES MENTALES, evitando nuestros proverbiales miedos y desatando nuestro potencial personal.
      2. Entender, moderar y mejorar nuestras enormes DEBILIDADES MORALES. Debemos ser conscientes de que el deseo nos empuja a superar nuestras limitaciones, pero a veces tanto que -junto a la nuestra falta de confianza- nos impulsa a vencer y extinguir toda resistencia, incluso la proveniente de los seres humanos (y de los seres vivos, en general). Debemos ser conscientes de nuestro también enorme potencial de destrucción y amargura, hasta reconducirlo totalmente. ESTE ES EL GRAN RETO DE LA HUMANIDAD.
    2. Desarrollar una VOLUNTAD invencible.
      1. El CORAJE de ser LIBRES y asumir la INICIATIVA SOBRE NUESTRA VIDA. No basta con saber que somos libres, es necesario ejercer de seres libres por nuestro bien, por el bien de la humanidad y por el bien de este mundo. Y debemos hacerlo superando nuestro irracional miedo a lo desconocido y a protagonizar nuestra propia vida.
      2. El ARROJO de buscar la GLORIA. Todo ser humano busca la gloria, el honor y la inmortalidad. Buscar la gloria nos puede convertir en seres extraordinarios o ruines. Debemos beneficiarnos del entusiasmo que genera buscar la gloria sabiendo, pero -una vez más- sin dañar a nuestros semejantes.
    3. Demostrar una CONFIANZA insuperable. Conocedores de nuestras debilidades y conscientes de nuestras fortalezas debemos estar seguros de que siempre que dispongamos del suficiente tiempo llegaremos a buen puerto. ¡Siempre! Ni el fracaso reiterado nos puede disuadir de lo contrario. Tan solo la muerte supone un escollo, pero jamás debe ser un factor que coarte nuestra libertad e iniciativa. Y si para ello debemos asumir con responsabilidad y tranquilidad que la vida puede ser un tributo a pagar por el hecho de vivir, debemos hacerlo TAMBIÉN CON CONFIANZA.
  2. DESARROLLAR NUESTRA CREATIVIDAD. Una vez que confiamos en nuestra capacidad para diseñar y crear nuestro propio futuro, debemos dar libertad de acción a las fuerzas -innatas- que pueden permitirnos lograrlo. Debemos, por tanto:
    1. Liberar nuestra CURIOSIDAD. Somos seres tremendamente curiosos. La curiosidad es la fuente de todo saber, y no podemos limitarla de ninguna forma.
    2. Forzar la IMAGINACIÓN, hasta visualizar nuevas -o renovadas- y mejores realidades. También sin limitarla. La limitación a la imaginación debe provenir de la propia experiencia NUNCA DE LA AUTOCENSURA. Exijamos, por tanto, a nuestra imaginación todo lo que nos puede otorgar y tengamos el valor de proponernos seriamente su realización.
    3. Dejarnos llevar por la INTUICIÓN, como consejero último de nuestros actos. Somos los portadores de un saber ancestral que no escuchamos.
  3. ESTRUCTURAR EL CONOCIMIENTO, imaginado e intuido.
    1. Tener un adecuado CONOCIMIENTO DE UNO MISMO. Percibir, sintetizar y aceptar nuestros PATRONES DE CONDUCTA. Hacer previsible lo imprevisible, evitando perjuicios estériles y mejorando nuestra existencia. Sin dañar nuestra creatividad, por supuesto.
    2. Diseñar estrategias para determinar con suficiente detalle y capacidad de síntesis las METAS PERSONALES que queremos alcanzar. Encontrar las LÍNEAS DE ACTUACIÓN que lo hagan realidad.
  4. HACER REALIDAD EL FUTURO IMAGINADO.
    1. Tengamos un ÁNIMO CONFIADO. Con el ESFUERZO necesario y el EMPEÑO invencible siempre lograremos al final nuestras metas (por mucho que tardemos…). Así que vivamos relajados y tengamos la suficiente paciencia suficiente de esperar a que nuestra energía se transforme en realidades.
    2. Enfrentar el futuro con CONVICCIÓN. No solo debemos tener un ánimo confiado, también debemos PONERNOS EN ACCIÓN SIN DUDAS Y CON DECISIÓN. Persistir hasta conseguir hacer realidad nuestras ambiciones.
    3. Esperar todo de nuestra FORTALEZA FÍSICA Y MENTAL. Jamás debemos rendirnos porque RESISTIR es VENCER.
  5. Saber GESTIONAR el ÉXITO y el FRACASO.
    1. No dudar en redoblar los esfuerzos ante el FRACASO. Lo peor no es fracasar, sino no volverlo a intentar. Sin embargo, nuestro empeño debe ser motivo de análisis crítico para determinar los factores de fracaso y superarlos.
    2. Asumir con HUMILDAD el ÉXITO. La gloria nunca debe emborrachar nuestro espíritu. La gloria sin humildad es mensajera del fracaso.

Emilio M.
Homo Novus

1 comentario:

Ruth dijo...

Sumamente ineresante; sumamente enriquecedor. A mí particularmente todas estas cosas no me vienen de nuevo, pues muchas de ellas me las has ido diciendo en el transcurso del tiempo desde que nos conocemos, muchas de ellas han sido como un faro para afrontar un nuevo día o un nuevo reto. Lo que pasa que es más difícil hacerlo que decirlo y a veces uno puede estar toda una vida intentándolo, yo por lo menos lo seguiré intentanto, unas veces me saldrá mejor, otras peor, pero seguiré esa estela en mi camino porque creo que es el más recto para construir una vida plena.

Un gran artículo querido amigo, impregnado de esperanza, de esa esperanza de creer ciegamente en el potencial del ser humano nuevo y renovado.

Besos mi querido amigo.